BIENVENIDOS

Quiero contar muchas cosas
y compartir cada cosa que siento,
aportar mis ideas.

Y que todos tengáis algo que decir
Será poesías,
cuentos, opinión.
Aquí todo tiene cabida.




jueves, 29 de septiembre de 2011

LOS SUEÑOS



Divangan los sueños entre mis versos
murmurando inocuas juntas del yo.
Caudales de altares manchados
de dudas y de risas.

El barro de la duda ya no rezuma;
versos sujetados entre anilllos
marchó la luz de la noche
mientras las imagenes murmuran
palabras indescifrables.

Y leerás mis palabras sin entenderlas,
porque ¿quien entiende los sueños?
Hoy lloras
mañana ries
ya no hay norias ficticias
sólo hay versos rutilantes.

Hay auroras estrelladas
por mil golpes
cien zarpazos
de memoria.
Mientras desgranas mis versos
intentando
descifrar sus mensajes.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

TÚ Y YO













Estás a mi lado
cada noche abro los ojos y te veo,
mis sueños se unen a los tuyos
y mis sueños son tus sueños.

Vida que crece día a día
ya no es necesaria una vela;
sólo es necesaria tu caricia.
En que una canción marque el compás
suspendidas los sones de a dos.

Hay chispas,
existen abrazos
pero estás a mi lado.
Para que cada noche
mis sueños sean tus sueños
y las chispas sean pasado.

martes, 27 de septiembre de 2011

UNA NAVAJA


Una navaja me lanzaron una día,
una navaja
en la ciudad de las piedras,
una navaja cambió mi vida,
una navaja
que se hizo sierra.

Aquella navaja metal de aire
sintió mi sangre derritiendo;
aquella navaja
que me hizo ver,
una navaja
que me hizo amar.

De aquella navaja
no queda nada,
ni tan siquiera el recuerdo.
De aquella navaja aprendí
a querer el presente,
y a dejar mi pasado
y mis sentimientos.

lunes, 26 de septiembre de 2011

CUANDO SIENTES LA NOSTALGIA


Sientes la nostalgia cuando miras atrás
te planteas las preguntas ante ti.
Y me miras en el lejos,
en mis letras,
en mis recuerdos.

Y no sabes la respuesta,
mi hombro siempre estuvo para apoyarte
mis brazos siempre estuvieron para abrazarte,
decidiste  otra ruta a seguir.

Y tus nostalgias de hoy flotan
en forma de perenne pregunta.
Hoy descubres cosas que no sabías
y sabes que los caminos no se desandan.

Ya no hay futuros alternativos,
tan solo,
y porque has querido,
viejos camaradas.

domingo, 25 de septiembre de 2011

DERROTA



En un rincón reza sentado,
sus ojos cuentan los suelos.
Ha tirado la toalla,
ha tirado de su vida.
Ha tirado de sus dudas
degajadas en caminos
ilusiones,
en sueños.

Se ha rendido.
Ha enterrado su pasado
ha espantado su presente
ha disuelto su futuro.

Pierde su mirada en vacíos que solo él conoce
y  murmura en sus adentros.
Ha tirado la toalla
mientras sus ojos
siguen contando los suelos.

JUNTO A TI



Estoy junto a ti.
Cuando miras al cielo para hablarme,
cuando el peligro roza tu cara esquivándote,
cuando piensas que soy importante.

¿Qué podría hacer para salvarte?
¿qué podría hacer para abrazarte?
Mi hombro siempre guardará tus lágrimas,
regando la cosecha fértil de nuestra amistad.

Y estaré junto a ti
ni lo dudes.
Mientras mi hombro se moje con tus lágrimas
y mientras haya un cielo
desde donde puedas hablarme.


EL CASO CHOTEK, ESCANDALO EN LA CORTE DE VIENA

Para el lector de hoy, la historia que aquí contamos puede resultar absurda y ni verá escándalo alguno. Pero lo que aquí narro, sucedió de verdad y organizó un gran revuelo en la corte del emperador Francisco José I, siendo necesaria la intercesión ante el emperador de Austria, del emperador de Alemania, el zar de Rusia y del papa de Roma en favor del archiduque Francisco Fernando heredero al Imperio Austro-Húngaro. 

Archiduque Francisco Fernando
de Habsburgo

De Francisco Fernando, el gran público sabe, unicamente, que fue asesinado en Sarajevo en 1914 junto con su esposa, y que su muerte provocó la I Guerra Mundial y poco más. Sin embargo el archiduque era el heredero al trono por una carambola del destino.

Nacido en 1863 era hijo del archiduque Carlos Luis de Austria, hermano del emperador. Había recibido la educación propia de un miembro de la familias imperial, llegando a ser general de caballería. La muerte de su primo Rodolfo en 1889 y la ausencia de más hijos varones por parte de Francisco José lo pusieron en primera fila en la sucesión. La renuncia de su padre lo catapultó al puesto de heredero.  

Sobre el particular en la Web www.mcnbiografias.com cuya visita recomiendo,  nos cuenta sobre el archiduque que:

Rodeado desde su nacimiento de atenciones y comodidades, Francisco Fernando en el año 1875, cuando contaba con 12 años de edad, fue nombrado heredero del prestigioso título de Este y recibió además del nombramiento, una inmensa fortuna de la extinta Casa de Módena, por lo que se convirtió en uno de los jóvenes más ricos de Europa. Algunos años más tarde, a principios de 1889, su ya privilegiada vida experimentó una notable mejoría, puesto que tras producirse la muerte del archiduque Carlos Luis y el suicidio del príncipe Rodolfo, el hijo del citado Francisco José I, Francisco Fernando se convirtió en el heredero al trono de Austria-Hungría. De este modo, gracias en gran medida a su desahogada posición y a pesar de las nuevas responsabilidades que implicaba el título de heredero, Francisco Fernando cuando contaba aproximadamente con 29 años (1892), emprendió un largo viaje que duró aproximadamente un año, en el cual visitó diferentes países en representación de su tío, a la vez que tomó notas para elaborar sus memorias. Estas fueron publicadas en la ciudad de Viena en 1895, bajo el título de Tagesbuch menier Reise um die Erde.

Era uno de los archiduques más ricos de Austria y heredero al trono, sólo faltaba que se casase con una princesa real del gusto de su tío, el emperador. Pero el destino había movido sus cartas de otra manera.

El Emperador de Austria Francisco José I, tío de Francisco Fernando
En 1895, durante un baile en Praga, conoce a la condesa Sofía Chotek él tenía treinta y un años y ella veintisiete. Iniciaron una relación secreta que duró dos años. Sofía pertenecía a la nobleza bohemia y era dama de compañía de la archiduquesa Isabel. Aunque perteneciente a la nobleza, para los valores de la época no era una opción para casarse con el heredero al imperio. Un descuido del archiduque, al olvidarse su reloj, en la mansión donde estaba Sofía, hizo que la archiduquesa Isabel descubriese un retrato de Sofía en el reloj de Francisco Fernando. Sofía fue despedida de inmediato y se desato el escándalo.

El emperador exigió a su sobrino renunciar a la relación con una "simple condesa". Pero Francisco Fernando se mantuvo firme insistiendo que solo se casaría con ella. Ante el problema sucesorio que podría originarse, Guillermo II de Alemania, Nicolás II de Rusia y el papa León XIII, tuvieron que interceder ante la terquedad del emperador. Finalmente hubo acuerdo: Francisco Fernando se podría casar con Sofía y seguiría siendo el heredero, pero ella no sería archiduquesa y los hijos que tuviesen no tendrían derecho a la sucesión al trono. En los actos oficiales, Sofía nunca podía aparecer junto a su esposo y su puesto en la corte siempre iba por detrás de las archiduquesas.

Finalmente Francisco Fernando y Sofía se casaron el 1 de julio de 1900 en Reichstadt, Bohemia. A su boda no acudió  ni el emperador ni ningún miembro de la familia imperial, solo la madrastra de Francisco Fernando y las dos hijas de ella acudieron al enlace.

Boda del Francisco Fernando y Sofía, ningún miembro de la familia imperial acudió al enlace

Superado el escándalo la vida siguió su curso. Ivan Makcimovich en su artículo sobre Sofía Chotek (http://monarquiasdeeuropa.blogspot.com/2009/07/condesa-sofia-chotek-princesa-von.html) nos cuenta la situación de la pareja la cual trascribo por su gran interés:

"Tras el matrimonio, Sofía recibió el título de Princesa de Hohenberg con el tratamiento de Alteza Serenísima. En 1909, Sofía recibió un título de mayor rango Duquesa de Hohenberg con el tratamiento de Alteza. Esto mejora su posición social, aunque permanece por debajo de todas las Archiduquesas. De los Monarcas europeos sólo Guillermo II de Alemania y Jorge V de Inglaterra trataron a Sofía con la dignidad propia de la esposa del Heredero al trono del Imperio Austro-húngaro. La pareja tuvo cuatro hijos: Sofía von Hohenberg, Duque Maximiliano von Hohenberg, Ernesto von Hohenberg y un hijo nacido muerto. Luego del nacimiento de su hijo muerto en 1908, los médicos le aconsejaron que no quedara nuevamente embarazada."

Francisco Fernando y Sofía junto con sus tres hijos en 1908
Fue un matrimonio feliz que superó todos los obstáculos para estar juntos. Sin embargo su amor acabó en tragedia.

Francisco Fernando era consciente que una guerra podría significar el fin de Austria-Hungría y luchó hasta el fin para que Francisco José I no se metiese en aventuras bélicas y siguiera una política exterior de carácter pacífico. Su idea era, al subir al trono, que la población eslava del  imperio tuviese voz en el nuevo imperio que tendría una estructura federal. Los cambios eran necesarios pero no podían hacerse en vida de Francisco José I, en el trono desde 1848, los tenía que hacer él mismo. Su programa chocaba con el nacionalismo servio opuesto a la penetración austriaca en los Balcanes.

Última foto de la pareja imperial en el momento de subir al coche donde encontrarían la muerte

El 28 de Junio de 1914 Francisco Fernando visitó, junto con su esposa Sofía, Sarajevo, capital de Bosnia Herzegovina, anexionada seis años antes para irritación de Servia. Tras escapar de un atentado con bomba y, tras la recepción en el ayuntamiento, el archiduque insistió en ir al hospital a visitar a los heridos del atentado. Fue advertido del peligro del trayecto e, incluso, se le recomendó que su esposa no le acompañase. El archiduque insistió en la visita y Sofía se negó a dejar solo a su marido. Durante el trayecto un joven nacionalista servio los asesinó con una pistola. Murieron una hora después de recibir los disparos.

Con su muerte ocurrió lo que Francisco Fernando quería evitar: estalló la guerra en Europa y el imperio se hundió cuatro años después. Mientras la tensión diplomática se agrandaba por momentos, en Viena se dispuso la capilla ardiente de Francisco Fernando y su esposa.

Sofía sufrió una última humillación, el ataúd de Sofía fue colocado 45 cm más bajo que el de su marido.Y mientras a los pies del archiduque se le pusieron los símbolos de heredero al trono, a los pies de Sofía sólo se puso el abanico, símbolo de que la fallecida era tan sólo una dama de la corte y no la consorte del heredero al trono. El emperador felicitó al responsable por ese "pequeño detalle".  Ambos fueron sepultados en la cripta del Castillo Artstetten. En ese mismo castillo existe un museo dedicado a su historia.

Su amor fue considerado un escándalo en su época supieron luchar contra todo. Tuvieron que renunciar a muchas cosas y triunfaron. Tuvieron un trágico final que no se merecían.

Enlaces relacionados

FERNANDO I DE AUSTRIA EL EMPERADOR OLVIDADO 

DE NAPOLEON II AL DUQUE DE REICHSTADT 




Interesante vídeo del archiduque Francisco Fernando y Sofía 
contiene documentos gráficos de gran valor


sábado, 24 de septiembre de 2011

AUSENTE



Me mandas tus avisos,
me recuerdas y dices quererme.
Es la ausencia de un amigo,
es el saber si nos veremos,
es amistad quebrada en distancias
en mundos perpendiculares y a la vez paralelos.

Recuerdo tu rostro
y sé que este no será mi último poema,
nunca será lo que deseemos que sea
lo que nos digamos,
lo que sintamos.

Me faltan tus líneas de rasgada mirada,
de cobre sentido,
de recuerdos profundos
de risas mecánicas.
Separaciones que algún día
mutarán en reencuentro.

Hoy recé por ti,
hoy te sentí más que nunca
tu peligro es mi peligro
y tus éxitos...
también serán los míos.
Porque al menos hoy
sé que no será tu último poema.

TECLA A TECLA



Escribiré mi vida tecla a tecla.
Es  una lava que cauteriza mi yo,
experimentos sin causa que nunca sabré
sentimientos  de todo
de nada
de siempre
de nunca.

Me iré dejando mi recuerdo
llevándome mis historias,
runas sinuosas de quien antes despidió.

Descifrando
los recuerdos de quien esto escribe
a fuerza de golpes
a fuerza de lágrimas,
alegrías
sinsabores.
Y en medio de todo,
tocando las teclas.

Porque habré dejado mis recuerdos,
mis historias
y una vida
escritas tecla a tecla.

viernes, 23 de septiembre de 2011

FERNANDO I DE AUSTRIA, EL EMPERADOR OLVIDADO

Cuando hablamos del imperio austríaco dos nombres de emperadores nos vienen a la mente: Francisco I, suegro de Napoleón y Francisco José I, más conocido por ser el marido de Sissi. Lo que gran parte del público desconoce, es que en medio de estos dos emperadores reinó durante trece años, Fernando I, de Austria y V de Hungría. el cual es un perfecto desconocido para el gran público.

Fernando I nació el 19 de Abril de 1793 en Viena. Era hijo de Francisco I de Austria y por tanto, cuñado de Napoleón I. Desde su nacimiento padeció epilepsia y tenía retraso mental como consecuencia de una hidrocefalia, Gene Smith en su libro "MAXIMILIANO Y CARLOTA"  nos cuenta sobre él que, siendo el heredero: era retrasado mental (...). Era incapaz de recordar nombres , y tenía que ser izado y asegurado en la silla cuando quería montar a caballo. (...) También solía (...) meterse en dentro de un gran cesto de recoger papeles y echarse a rodar por los salones Hofgur y Schoenbrunn; y se divertía así pese a hallarse en el umbral de la edad madura". El político inglés Lord Palmerston lo calificó como lo más semejante a un idiota. 

María Ana de Saboya, Hija del rey de Cerdeña, cuentan que al ver a su esposo las lágrimas asomaron a sus ojos

Pese a su discapacidad, Fernando era una persona de una gran bondad y muy religiosa, por lo que llevó el sobrenombre de  El Benigno. Era consciente de sus incapacidades e intentó hacer las cosas lo mejor posible. Su trato afable lo hacía popular entre las gentes sencillas. Escribía un diario en cuyo texto nos muestra claramente su retraso. 

En 1831 contrajo matrimonio con la princesa María Ana de Saboya igual de piadosa que él, no tuvieron hijos. En 1836 fue coronado en Praga como rey de Bohemia siendo el ultimo monarca coronado con ese título.

Sucedió a su padre al frente del imperio en 1.835. Con cuarenta y un años pasaba a ser: Emperador de Austria, rey de Hungría, de Bohemia y del reino Lombardo-Vénetto, y presidente de la Confederación Germánica, entre otros títulos. A ello, se unía una total incapacidad para gobernar, por lo que el poder real estuvo en manos de una regencia en la sombra presidida por el canciller Metternich. 

Este político austriaco, arquitecto del Congreso de Viena de 1.815, y partidario del absolutismo al más estilo feudal, estableció una férrea censura y persiguió todo vestigio de liberalismo. Su poder fue total durante el reinado de Fernando I. El ejército secundaba con mano de hierro esa política. Lo normal hubiera sido incapacitar a Fernando para reinar, pero eso hubiera puesto en peligro los principios del absolutismo y el canciller no estaba por la labor.

Metternich en sus años de Canciller
La asfixia a la que sometió, el príncipe  Metternich, al imperio, a través de su red de espías y una absorbente burocracia le granjeó el odio general, no viéndose afectado el propio emperador de esa inquina. Sólo faltaba la chispa que haría estallar la revuelta. 

En 1.848 estalla la revolución en Francia que significará el destronamiento de Luis Felipe I de Francia. El suceso generó un efecto dominó en toda Europa, llegando a Viena. La excusa de la prohibición de un banquete provocó los disturbios que se extendieron por todo el imperio. Pero las iras no iban contra el emperador sino contra el todopoderoso canciller. Metternich fue obligado a dimitir, su palacio fue saqueado e incendiado mientras las turbas exigían su cabeza. La familia imperial se vio obligada a abandonar Viena. Los radicales se habían impuesto y la capital del imperio fue tomada por las turbas. Sobre este suceso, se cuenta que cuando el emperador, le preguntó a su canciller qué sucedía en las calle, éste le contestó que se estaba iniciando una revolución, a lo que Fernando I preguntó: Ya, ¿Pero tienen permiso?

Restaurado el orden, el príncipe Félix de  Schwarzenberg, nuevo canciller, recomendó a Fernando que abdicase en su sobrino el archiduque Francisco José.
Francisco José I en su juventud

 El 2 de Noviembre de 1848, en el palacio arzobispal de Olmutz, donde se había refugiado la familia imperial durante los disturbios, el archiduque Francisco José fue llamado al despacho del emperador Fernando. Allí ante la familia imperial y la corte, Fernando I de Austria abdicaba en su sobrino. Se iniciaba el reinado de Francisco José I que duraría casi sesenta y ocho años. Así contaba, en su diario, nuestro protagonista su abdicación: 

El asunto acabó con el nuevo Emperador arrodillado ante su viejo emperador y Señor, debo decir, yo, pidiéndole su bendición, la cual di, poniendo ambas manos sobre su cabeza y haciendo el signo de la Santa Cruz (...) entonces lo abracé y besé a nuestro nuevo Señor, y fuimos a nuestra habitación. Después de todo esto, Yo y mi querida esposa oímos Santa Misa (...) más tarde yo y mi querida esposa hicimos el equipaje.

Efectuada la abdicación, Fernando y su esposa se trasladaron a Praga donde fijaron su residencia. Todavía viviría para ver la derrota de Austria en 1859 frente a la alianza del Piamonte y Francia con la consiguiente perdida del reino Lombardo -Venetto cuya corona había ceñido. Y también recibió la noticia de la derrota de su país en la guerra Austro-Prusiana de 1.866 que supuso el fin de la supremacía austriaca en el mundo germánico cuya confederación presidió.

Fernando I en 1.870


Moriría el 2 de Diciembre de 1875 a los ochenta y dos años de edad y veintiséis años después de su renuncia al trono. Fue solemnemente enterrado en la cripta Imperial de Viena. La historia le había reservado un papel para el que no estaba capacitado. El largo reinado de su sobrino enterró su recuerdo. Pero difícilmente podríamos entender la historia de Europa Central durante la primera mitad del siglo XIX, sin asomarnos a sus trece años de reinado de cuyos errores y desaciertos fue totalmente inocente.